La herida del rechazo en la anorexia y la bulimia

 

Según Lisa Bourbeau , existen 5 heridas que nos impiden ser nosotros mismos y que nos generan un gran sufrimiento: rechazo, abandono, humillación, traición e injusticia. Para no sentir esas heridas recurrimos a “máscaras “ (“personalidades” que nos protegen )para ocultar ese dolor, pero esto a la vez aumenta la profundidad de la herida.

Si la herida es el rechazo la máscara será ser huidizo.

Si es el abandono, la herida lo ocultaremos tras una más cara dependiente.

La humillación tras la personalidad masoquista.

La traición tras ser controlador.

La injusticia con rigidez.

Las máscaras son visibles en nuestra personalidad y también en nuestro aspecto físico.

Puede resultarnos difícil distinguir entre sentirnos rechazados o abandonados. Abandonar a alguien quiere decir distanciarse de esa persona por algo o por alguien , mientras que rechazar a alguien significa no desear tenerla cerca o no desear tenerla en nuestra vida. Quien rechaza utiliza la expresión “No quiero”. Quien abandona emplea “No puedo”

En el caso de los trastornos de la conducta alimentaria es la herida del rechazo la que se sitúa generalmente debajo de estos problemas, sobretodo en los casos de anorexia.

Nuestras heridas afectan a la manera en que nos alimentamos, pues tratamos al cuerpo físico de la misma manera que hacemos con nuestro cuerpo mental y emocional.

El rechazo es una herida muy profunda. Quienes la viven se sienten rechazados en su interior, sienten rechazo con respecto  a su derecho a existir. Esta herida se puede apreciar desde la tierna infancia ,a pesar de que el progenitor que le hace sentir ese dolor nunca le haya rechazado verdaderamente.

Cuando vivimos sintiéndonos rechazados todo lo que nos va sucediendo lo interpretamos desde el filtro de esa herida, sintiendo rechazo aunque no sea cierto.

La máscara consiste en volverse huidizo, con un cuerpo que parece querer desaparecer y ser muy delgado Es un cuerpo que no desea ocupar mucho lugar

Duda de su derecho a existir. En ocasiones prefieren crearse un mundo imaginativo y estar “en la luna”. Les llama más la atención lo intelectual o lo espiritual que las cosas materiales, que viven como superfluas

La herida del rechazo radica en el progenitor del mismo sexo. Dice Lisa Bourbeau que el progenitor de nuestro mismo sexo desempeña la función de enseñarnos a amar, a amarnos y a darnos amor. El del sexo opuesto nos enseña a dejarnos amar y a recibir amor.

Puede ocurrir que la persona, debido a ese dolor, decida inconscientemente no utilizar a su progenitor del mismo sexo como modelo, llevándola a anularse, infravalorarse. Debido a ello necesita a toda costa ser perfecta y obtener reconocimiento antes sus ojos y ante los de los demás. No se percibe como una persona completa, puesto que busca incesantemente el amor de su progenitor. Al pasar los años está se puede transformar en un odio intenso hacia ese progenitor (odiar exige mucho amor). Las mujeres dejan de confiar en sus madres por temor a no ser comprendidas, ya que para ellas eso es sinónimo de ser amadas aunque esto no sea cierto.

Cuánto más se rechaza a sí misma, mayor temor tendrá de que los demás también lo hagan.

Una de las características más evidentes del huidizo es buscar la perfección en todo lo que hace, obsesivamente,ya que considera que si comete un error será juzgado por ello, lo que equivale interiormente a ser rechazado . Como no cree en la perfección de su ser, lo compensa intentando alcanzar la perfección en todo lo que hace. Confundiendo el ser con el hacer

Sanar esta herida es fundamental para poder ser nosotros mismos, para vivir desde nuestro centro. Su sanción nace de desarrollar un trato gentil y compasivo hacia nuestra persona, de soltar viejas creencias y perdonarnos IMG_1005.jpg

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Dudas y consejos sobre anorexia y bulimia

Los padres, los amigos y los familiares nos consultan habitualmente muchas dudas.

Estás serían las preguntas más frecuentes:

1.¿Se curan totalmente las chicas con anorexia?

Es necesaria mucha motivación para desear salir del entorno una relación adecuada con el terapeuta y mucha colaboración por parte de los padres. Con todos estos ingredientes la curación es total.

2. ¿Cuánto tiempo dura un tratamiento?

platoEl trastorno de la alimentación tiene muchas causas que se expresan a través de varias áreas: social, corporal y mental, por lo tanto es necesario, al menos, un año para profundizar y resolver las áreas de conflicto. Lo habitual suele ser dos años, pero no debemos obsesionarnos con la fecha. 

3. ¿Es necesario el ingreso para que se cure?

No, el ingreso nunca cura solamente se utiliza en momentos de máxima gravedad: cuando la paciente tiene un bajísimo índice de masa corporal, por un desequilibrio electrolítico agudo debido a la alta frecuencia de vómitos o por la necesidad de un tratamiento de choque cuando no colabora la familia. Por tanto, se trata sólo de una medida puntual y cautelar.

4. ¿Cómo puedo convencer a mi hija para que inicie un tratamiento?

Si tu hija no está en una situación de peligro físico, puedes hacer una búsqueda de profesionales previa y darle la posibilidad de hacer una entrevista sin compromiso con alguno de ellos.

En muchas ocasiones no desean acudir a terapia porque creen que las obligarán a comer y las engordarán. Temen encontrarse con alguien que las juzgue y las critique. Por ello se sienten más tranquilas una vez que conocen al posible terapeuta y ven que esas ideas no eran más que miedos.

Si ella se niega a curarse, a pesar de haber hablado con ella, podéis iniciar vosotros, un tratamiento con un psicólogo especializado en familias de TCA o con un grupo de padres de alguna asociación. Si os ve motivados al cambio ella iniciará más fácilmente un tratamiento.

Pero si su salud física peligra, bien por un índice de masa corporal muy bajo,  por un exceso de vómitos o riesgo de suicidio deberás llevarla a urgencias para que valoren las medidas a seguir.

5. ¿Puede mi hija estar enferma de bulimia y no darnos cuenta?

En efecto, la bulimia es una enfermedad que puede permanecer oculta durante mucho tiempo. Físicamente apenas se aprecia, excepto por leves oscilaciones de peso, irritabilidad e impulsividad. Pero ellas saben ocultar muy bien todos estos detalles.

La anorexia es una enfermedad muy visible, pero en el caso de la bulimia suelen ser ellas mismas quienes se descubren.

En casa puede notarse porque falte comida de repente, o porque en la taza del inodoro quede algún resto de suciedad al vomitar, pero no es habitual.

6. ¿Qué hacemos cuando sabemos que se ha dado un atracón?IMG_2987

Debemos entender que los atracones, con sus vómitos, son síntomas de esta enfermedad. No lo hacen a propósito y no pueden evitarlo en un principio. Por lo tanto nunca la regañaremos si descubrimos que se ha dado un atracón o ha vomitado. Podemos mostrar nuestra preocupación para que ella se haga cargo o comience una terapia, pero una vez iniciado su tratamiento simplemente podemos estar a su lado para que nos explique porqué ocurrió y nos indique cómo ayudarla.

Es importante no generar en ella el sentimiento de vergüenza puede provocar ansiedad y de nuevo otro atracón y vómito. Pero es aconsejable pedirla que sustituya todos los alimentos que han desaparecido en cada atracón y que limpie el baño cada vez que vomite. Es una forma de poner límites sanos y que esta conducta vaya disminuyendo progresivamente.

7. ¿Ponemos candados en la cocina si vemos que falta comida?

En ocasiones, siempre que la paciente y su terapeuta estén de acuerdo, pueden ponerse candados en la nevera y en los armarios con bollería. Es muy importante que ella esté de acuerdo con la medida, y sea una forma de ayudarla a conseguir mayor auto-control.

Si lo hacemos sin su consentimiento agudizaremos más sus crisis, necesitará comprar los alimentos fuera y se generalizarán los síntomas.

Siempre será una medida temporal, una ayuda para que se autocontrole antes, y no un castigo.

8. ¿Existe la anorexia en los chicos?

Actualmente la anorexia y la bulimia ya no son una enfermedad sólo de mujeres, aunque la proporción de chicas sigue siendo mucho mayor que la de chicos.

9. ¿Debemos controlar el peso de nuestra hija?

No. Esa tarea debe corresponder al equipo médico. Pesando a la paciente en casa se estimula la obsesión por la talla, el peso y la comida. Se refuerzan los síntomas en vez de eliminarse.

Los padres deben confiar en los profesionales y no querer que la evolución sea más rápida de lo que puede ser.

10. ¿Debe servirse ella la comida o lo hacemos nosotros?

Cuando la paciente pide ayuda y se inicia el tratamiento es recomendable que ella delegue todos los aspectos de la alimentación en los padres o en la pareja.

La familia se encargará de hacer la compra, planificar y cocinar la comida. Realizará tres comidas principales al día que serán servidas por los padres para que ella pueda reducir las obsesiones y el control sobre la alimentación.

Pero esta situación se modificará en posteriores etapas para que la enfermedad no se cronifique. Cuando ella evolucione irá decidiendo qué comer y en qué cantidades, como haría cualquier persona sana.

11. ¿Es normal tener recaídas?

Si. Las recaídas ayudan a confirmar lo aprendido, son una oportunidad para practicar lo que se ha ido descubriendo en la terapia. En ocasiones, son el único método que tienen para despedirse de la enfermedad.

12. Mi hija tiene bulimia y está engordando porque se da muchos atracones, ¿debo ponerla a dieta?

Si la pones a dieta, la estas queriendo decir que sólo siendo perfecta estarás a su lado.

Las dietas suelen ser contraproducentes para los trastornos de la alimentación puesto que centran más la atención, todavía más, en el control sobre la comida.

Es preferible ayudarla a que realice cinco comidas al día, para que no tenga hambre y así no necesite atracones.

Lo que si puedes hacer es buscar información nutricional adecuada para realizar comidas sanas en casa.

13. Mi hija ha iniciado un tratamiento y vomita más, ¿qué hacemos?

Es normal que al iniciar un tratamiento psicológico las pacientes incrementen sus síntomas.

Algunas sienten que se están despidiendo de la enfermedad y esos atracones es su forma de decir adiós, en cambio otras pacientes están mas revueltas por lo que van descubriendo en la terapia y es su forma de expresar su ansiedad.

Antes de los 3 meses de terapia no suele haber evolución, cuando los síntomas desaparecen de forma drástica nada mas iniciar un tratamiento sólo es para agradar al terapeuta y a la familia.

14. ¿Qué actitud debemos tener con Internet?

Prohibir es despertar el deseo”. No debemos prohibir pero si filtrar la información a la que pueden acceder, por tanto es recomendable que se asesoren sobre los medios informáticos necesarios para restringir las búsquedas de determinadas palabras (como Ana, Mía, anorexia, bulímia, dietas, foros anorexia…)

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Libro de Trastornos de Alimentación de la psicóloga Tatiana Muñoz

Tatiana Muñoz

Si necesitas ayuda con tu trastorno de alimentación o el de algún familiar cercano puedes pedirnos una consulta psicológica especializada en info@esenciadealquimia.es. Atendemos de forma presencial y también vía online, por Skype, desde tu propio domicilio.

Las siete hambres: ejercicio de mindfulness

Para un segundo, toma tres respiraciones profundas y pregúntate cuánta hambre tienes de 0 a 10…¿Dónde has buscado para saber el hambre que tienes? ¿En el estómago? ¿En tus emociones? ¿cómo sabes que tienes hambre?

Pensamos que sólo nuestro estómago nos indica si tenemos o no hambre, pero eso no es así. Se sienten 7 diferentes tipos de hambres.

Algunas de nuestras experiencias de hambre no son hambre de comida, pero cuando las sentimos, tratamos erróneamente de aliviarlas comiendo.

Con el mindfulness podemos empezar a desenredar y separar las distintas experiencias de hambre. Y sólo entonces podremos responder a cada una de ellas de la manera más apropiada e íntegra.

Te proponemos un ejercicio para sentir los 7 tipos de hambre. Necesitaremos una uva pasa o una fresa o un trocito de chocolate.

Puedes grabarte esta meditación para escucharla y no necesitar leer mientras lo practicas, o dejar que alguién te lo lea mientras lo realizas.

Durante el ejercicio vamos a “jugar” a que estamos en otro planeta y nunca hemos visto este alimento. Con esa mente de principiante vamos a acercarnos a esta nueva comida para nosotros (la pasa, la pequeña fruta, una galletita salada, etc)

Siéntate cómodamente y haz dos respiraciones profundas. Observa cómo te encuentras y evalúa cuál es en estos momentos tu sensación de hambre…En una escala del 0 al 10 ¿cómo de hambriento te sientes?…

¿En qué lugar del cuerpo buscas para decir cuánta hambre sientes?…

Hambre visual: Toma el objeto-alimento y colócalo en tu mano. Observalo como si nunca antes lo hubieras visto…

Fíjate en su textura, en su color, en su forma…

¿Qué te dice la mente que podría ser?…

¿Evalúa en una escala de 0 a 10 cuánta hambre tienes al ver este objeto? ¿cuánta hambre tienes basándote en lo que ven tus ojos?

Hambre olfativa: Investiga el objeto con la nariz. Huélelo….refresca la nariz alejándolo y vuelvelo a oler…¿cambia en algo tu sensación de hambre?

En una escala de 0 a 10, ¿cuánta hambre tienes por este alimento basándote en su olor?

bocaHambre bucal: Y ahora investiga el alimento con la boca… Mételo en la boca pero no lo muerdas. Dale vueltas, exploraló con la lengua…¿qué notas?

Muerde este objeto pero sólo una vez. Tras morderlo vuelve a darle vueltas en la boca y exploraló con la lengua…¿qué notas? Observa

Evalúa ahora tu hambre bucal: en una escala del 0 al 10 ¿Cuánta hambre sientes por este objeto basándote en lo que la boca siente y saborea?

¿Hasta qué punto quiere tu boca seguir experimentándolo?

Hambre estomacal: Decides ahora comerte este objeto-alimento.

Lo masticas con lentitud, notando los cambios en su textura y sabor que se producen en tu boca… Te lo tragas…Investiga si ha quedado algún trocito por tus dientes, siénte el sabor…¿Qué hace la lengua cuando has terminado de comértelo? Observa…

¿Durante cuánto tiempo sigue manteniéndose su sabor?

Evalúa ahora tu hambre estomacal: ¿Está tu estómago satisfecho, se siente lleno? Evalúa de 0 a 10 hasta qué punto quiere tu estómago más de lo mismo.

Hambre celular: Se consciente de esa comida que está pasando a tu cuerpo, de cómo tus células lo están absorbiendo. ¿Qué sensaciones tienes? ¿Cómo lo reciben tus células?

Hambre mental: ¿Puedes escuchar lo que opina tu mente sobre esta comida? ¿Debías o no debías comer este alimento?

Evalúa tu hambre mental. En una escala de 0 a 10: ¿hasta qué punto quiere tu mente más de lo mismo?

Hambre de corazón: ¿Dice algo tu corazón sobre esta comida? ¿Le recuerda a algo?…

Valora en una escala de 0 a 10 lo tranquilizadora y reconfortante que resulta…¿Le gustaría al corazón probar más?…

Vuelve a centrarte en tu respiración: ¿Cuánta hambre tienes? ¿Dónde lo buscas?

El saludable “NO” en la anorexia y bulimia

Las emociones que no exteriorizamos, como la rabia, los celos, el odio, generan una gran presión que necesita del propio cuerpo para descargarlos, y al no hacerlo en su cauce natural se transforman en un problema alimentario.

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Darse atracones, vomitar, ayunar, obsesionarse con los alimentos, son formas indirectas de encontrar un falso y temporal consuelo por la presión que se siente al no expresar lo que sentimos. Son maneras de drenar lo que nos inunda por dentro.

La comida nos distrae de los enfados, anestesia el dolor, nos permite morder y masticar nuestra rabia, o podemos rechazarla y decirla que “no” con ayunos.

Existe una conexión primitiva y profunda entre nuestras emociones y el hambre:

Te haré tragar tu orgullo

Esta situación no la trago

Me pasé la tarde rumiando qué decirle

La envidia te come vivo

Es un amor, me lo comería

Para descargar su hostilidad la persona con anorexia ayuna, como un suicidio lento, un acto agresivo que castiga alos padres por no dar el cuidado y la atención que han necesitado. La alimentación emocional se podría denominar también “trastorno de aislamiento”, ya que se intima más con la comida que con las personas.

Janet Woititz exponne los miedos y malos entendidos sobre la rabia:

Si estoy furiosa es que no te quiero

Si estás furioso conmigo es que no me quieres

Como te quiero no puedo permitirme estar furioso contigo

Si realmente me quieres tampoco estarás furioso conmigo

 

Las personas que padecen un problema con la alimentación suelen ver  el mundo en blanco y negro. No pueden percibir el amplio abanico de gamas de la rabia: sentirse vejado, frustrado, resentido, ofendido, amargado, indignado, insultado, enojado, sentir odio, furia, albergar pensamientos asesinos…

Aprender a decir “NO” es esencial. Decir “no” es similar a ejercitar un músculo que se vuelve más fuerte con la práctica. si verbalizamos más el no, no necesitaremos atracones para mantener la boca cerrada.images

No es imprescindible expresar la rabia a la persona hacia la cual se dirige, sirve escribir una carta, hablar con un amigo…Puedes fantasear que lo dices

Pero para liberarnos completamente de los síntomas es necesario poder tener verdadera intimidad en las relaciones. Expresarnos desde nuestro corazón y de forma auténtica. Y para ello necesitamos practicar el saludable “no”

¿Qué es comer saludable o “normal”?

Comer consciente

Comer consciente

 

Cuando somos niños tenemos claro cuándo tenemos hambre, pero al crecer la comida la empleamos en más ocasiones: comemos para calmarnos, para insensibilizarnos al dolor y la ansiedad, para evitar el aburrimiento, para premiarnos o castigarnos…

¿Qué nos ha sucedido de adultos para que hayamos convertido nuestra hambre natural y nuestra manera fácil de hallar satisfacción al comer en un complicado problema?

Es importante observar cara a cara nuestras luchas con la comida para atravesarlas y salir de ellas. Cuando nuestra relación con la comida deja de ser armónica, perdemos el disfrute innato de comer, y nos olvidamos de lo que es “comer normal”.

¿Qué es comer saludable o “normal”?:

1. Sentirse feliz y parte de la vida cuando no estás comiendo, es decir, que la comida no es tu única fuente regular de placer y satisfacción

2. No comes si no tienes hambre

3. Dejas de comer cuando te sientes lleno, y eres capaz de dejar comida en el plato

4. Puedes dejar intervalos de  varias horas entre comidas y sin pensar en ello. Cuando llega la hora de comer sientes hambre y disfrutas comiendo.

5. Disfrutas comiendo una alimentación variada

6. Mantienes un peso saludable y regular (es decir, que fluctúa 3 ó 4 kilos arriba o abajo). No necesitas pesarte para mantenerte

7. No te obsesionas con la comida, ni cuentas calorías, para decidir si puedes permitirte comer algo

¿Comes así? ¿Te relacionas saludablemente con la alimentación? Si no es así tranquilo, puedes lograrlo llevando la consciencia al campo de la alimentación, con prácticas de mindfulness y/o con terapias especializadas.

 

Tatiana Muñoz

El camino de la curación de la anorexia y bulimia

Los síntomas de un TCA ( trastorno de la conducta alimentaria) son sencillamente la punta de un iceberg. ¿Qué hay debajo de esa punta del iceberg? ¿Qué oculta?

En los TCA, en la anorexia, bulimia y trastorno por atracón, existen muchos aspectos en común, aunque cada uno sea único. La actitud terapéutica para sacar a la luz todo ese contenido inconsciente negado y bloqueado es la escucha amorosa y la mirada blanda. Decirle a esa persona cuál es su problema no le soluciona nada si aún no está preparado para descubrirlo por sí mismo.

¿Qué dolores congelados y escondidos habitan en ese iceberg?

 

Quizá una excesiva responsabilidad y exigencia, u ocupar un lugar en la familia que no le corresponde. Puede que sea la falta de mirada autoacompasiva, o la adultización y rechazo de su niño interior. Podría estar presente el miedo y la falta de confianza en la vida (madre) lo que le lleva a  la necesidad de controlar para estar a salvo, y se refleja en el control a la comida…

Los TCA tienen mucho que ver con nuestras relaciones con otras personas. Evitamos la necesidad de sustento humano y lo cambiamos por sustento alimentario. La alimentación emocional es una protección contra nuestro dolor y nuestra vulnerabilidad.

Un trastorno de alimentación busca la invulnerabilidad, ser totalmente autosuficientes de los demás, pero esto queda completamente tapado gracias a los síntomas. Sólo aparece en la superficie cuando la sintomatología disminuye. En esos momentos es habitual escuchar “me siento desnuda, como si cualquier cosa pudiera herirme”

La terapia es un proceso que no consigue resultados o cambios de la noche a la mañana, puesto que es necesario observar y comprender emociones y conductas que llevan allí mucho tiempo. Es necesario observar formas de pensar y comportamientos, modificar nuestros hábitos y programas mentales, que nos lleven a mostrar nuestro verdadero YO que ha quedado escondido tras todas esas capas de defensas al dolor.

Los trastornos de la alimentación sirven para ocultar los miedos, las vulnerabilidades, los secretos, la sensación de abandono y el temor a la dependencia.

La terapia sirve para volver al amor, a la confianza, a fluir con el Universo y poder conectar con nuestro propósito en la vida, que quedó oculto tras los síntomas. Los terapeutas le ponemos voz a su compasión, a su amor. Muchas pacientes dicen que después se hablan a sí mismas como nosotros les hablabamos en la terapia. Construyen un YO amoroso y protector desde el que hablarse, mirarse y darse consuelo, en lugar de tener sólo a la comida como protector.

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Hay muchos métodos terapéuticos que conducen a la curación, y no son ni mejores ni peores. Son simples herramientas que han de emplearse según las necesidades de cada persona. La terapia eficaz es tan exclusiva como la huella digital. Hay que ser congruente con las necesidades y con la fase de la persona.

El objetivo final de la terapia es ayudarnos a pasar de un estado de alimentación reactiva, vulnerable al estrés externo , donde nos dejamos llevar por las circunstancias y las emociones, a una alimentación consciente y más libre que se adapta a las necesidades reales de nuestro cuerpo

Un primer paso es determinar si la persona con TCA necesita estructura y planificación con su alimentación o por el contrario un enfoque de “no-dieta”. Se puede comenzar por uno, dar un margen, y si no funciona cambiar al otro.

Valoraremos si es necesario que tome mediación para poder cambiar sus hábitos.

Se dice que todo cambio se logra avanzando dos pasos hacia delante y uno hacia atrás, y en los TCA esto es una gran verdad. La curación es muy lenta, y no se da de manera lineal sino en forma de zig zag.

Recuperarse de un trastorno de la alimentación es como subir a una montaña: necesitas dar vueltas, subir y bajar, hasta que llegas a la cúspide. Y generalmente, casi antes de llegar arriba, se produce un agravamiento de los síntomas, perdiendo mucho peso, dándose más atracones o vomitando aún más. Es “la despedida”.  Nosotros acompañamos, aceptando todas las maneras de subir la montaña, y acogiendo igualmente todas las etapas, las de subida y las de bajada.

¿Quieres que te acompañemos en tu curación? Ponte en contacto con nosotros en info@esenciadealquimia.es

¿Qué es Esencia de Alquimia?

Esencia de Alquimia no es sólo un proyecto, una web o un blog. Es una forma de estar y entender la vida.

Es apostar por estar en el mundo desde nuestra Esencia, nuestro Ser, nuestra Presencia, empleando para ello todos los regalos que nos brinda la vida para que se pueda dar esa Alquimia. Hemos comprobado que es posible vivir así, en equilibrio con lo que de verdad somos y por eso ofrecemos:

Espacios y estratégias para meditar y vivir desde la atención Plena

Sesiones de quantum scio para descubrir qué nos está haciendo perder el equilibrio y solucionarlo en ese momento, con un compromiso posterior de cambio gracias a las tomas de conciencia que se dan durante ese tiempo;

Ideas para vivir de forma saludable y ecológica

Terapias dirigidas a síntomas concretos que no son más que señales que nos indican que no estamos siendo conscientes de algo más profundo, como los trastornos de la alimentación, tanto en la Sierra de Madrid como vía Skype

Momentos de paz y relajación con masajes, Reiki, acupuntura, reflexología…

Tardes de ocio en las que aprender una nueva manualidad, y observar el poder sanador que tiene la creatividad

Apostamos por vivir la espiritualidad de la forma más terrenal posible, porque sólo así, uniendo cielo y tierra en nuestro corazón, se da la alquimia (ese es el significado de nuestro logo). Caminemos juntos, con los pies en la tierra, pero con la mirada siempre hacia las estrellas.