El saludable “NO” en la anorexia y bulimia

Las emociones que no exteriorizamos, como la rabia, los celos, el odio, generan una gran presión que necesita del propio cuerpo para descargarlos, y al no hacerlo en su cauce natural se transforman en un problema alimentario.

dí no

 

Darse atracones, vomitar, ayunar, obsesionarse con los alimentos, son formas indirectas de encontrar un falso y temporal consuelo por la presión que se siente al no expresar lo que sentimos. Son maneras de drenar lo que nos inunda por dentro.

La comida nos distrae de los enfados, anestesia el dolor, nos permite morder y masticar nuestra rabia, o podemos rechazarla y decirla que “no” con ayunos.

Existe una conexión primitiva y profunda entre nuestras emociones y el hambre:

Te haré tragar tu orgullo

Esta situación no la trago

Me pasé la tarde rumiando qué decirle

La envidia te come vivo

Es un amor, me lo comería

Para descargar su hostilidad la persona con anorexia ayuna, como un suicidio lento, un acto agresivo que castiga alos padres por no dar el cuidado y la atención que han necesitado. La alimentación emocional se podría denominar también “trastorno de aislamiento”, ya que se intima más con la comida que con las personas.

Janet Woititz exponne los miedos y malos entendidos sobre la rabia:

Si estoy furiosa es que no te quiero

Si estás furioso conmigo es que no me quieres

Como te quiero no puedo permitirme estar furioso contigo

Si realmente me quieres tampoco estarás furioso conmigo

 

Las personas que padecen un problema con la alimentación suelen ver  el mundo en blanco y negro. No pueden percibir el amplio abanico de gamas de la rabia: sentirse vejado, frustrado, resentido, ofendido, amargado, indignado, insultado, enojado, sentir odio, furia, albergar pensamientos asesinos…

Aprender a decir “NO” es esencial. Decir “no” es similar a ejercitar un músculo que se vuelve más fuerte con la práctica. si verbalizamos más el no, no necesitaremos atracones para mantener la boca cerrada.images

No es imprescindible expresar la rabia a la persona hacia la cual se dirige, sirve escribir una carta, hablar con un amigo…Puedes fantasear que lo dices

Pero para liberarnos completamente de los síntomas es necesario poder tener verdadera intimidad en las relaciones. Expresarnos desde nuestro corazón y de forma auténtica. Y para ello necesitamos practicar el saludable “no”

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Conoce los distintos tipos de “Atracones”

Hay diferentes tipos de atracones, según la causa por la que ocurren y la función que cumplen.
¿Cuáles tienes tú?

Atracones por falta de nutrientes

Atracones producidos por un intenso periodo de restricción:

Si las dietas son prohibitivas, sin azúcares, sin hidratos de carbono el cuerpo se desequilibra, pidiendo de forma alarmante algunos alimentos.

Los hidratos de carbono nos tranquilizan y cuando los sacamos fuera de nuestra dieta nos producen ansiedad y tremendas ganas de consumirlos.

Si no puedes permitirte tomar “una galleta”, porque sientes que has fallado al comerla, es fácil pasar al pensamiento “¿qué más da comer una galleta que una caja?, ya he fallado”.El estilo cognitivo de todo-nada nos conduce de un extremo al otro. De no comer a comer mucho. No existen los términos medios. De este modo se conducen al atracón.

Atracones por prohibición de alimentos:

Otras veces es la propia prohibición la que mantiene un alimento en la cabeza constantemente.Como dice el refrán “prohibir es despertar el deseo” y nada apetece tanto como lo prohibido.

Si me digo “No quiero pensar en comida, no quiero comer chocolate, no debo comer chocolate, no lo haré”. Puesto que esa idea es una constante en mi cabeza, un día aguantando esta tensión conduce a una tensión psíquica enorme, y después de aguantar y aguantar, se cae en la tentación: y tras un trocito de chocolate, llega la tableta entera… o más.

Atracones condicionados a situaciones

  1. Cada vez que me quedo sola.La comida anestesia el sentimiento de soledad.
  2. También puede ser un signo de rebeldía, aprovechar que no están los padres para hacer algo prohibido.
  3. Por costumbre o condicionamiento. Son los que se dan siempre a la misma hora o después de algún acontecimiento.Un estímulo (un momento del día, un hecho) desencadena la respuesta aprendida y memorizada de comer en exceso y vomitar.
  4. Para estudiar. El vómito o el atracón es empleado como desestresante. A través de él se expresa la rabia, la impotencia, la frustración…

Atracones emocionales

  1. Atracones como “burbuja para no pensar”:Durante los atracones no soy consciente ni de lo que como ni de lo que pienso. El tiempo se detiene. Nada importa, salvo vivir intensamente ese instante. Por ello, una vez descubierta esta sensación, los atracones se producen cada vez que algo negativo ocurre en sus vidas: discusión con amigos, problemas de pareja,…Es una manera adictiva de huir de la realidad.
  2. Atracones para expresar ira y frustración: Vomitar se asemeja a un acto agresivo, un grito desde las entrañas. Es una forma de expresar rabia, de soltar lo que no se puede decir con palabras. Hasta que no aprendemos a expresar los sentimientos de manera adecuada, los vómitos son una vía de escape de las angustias más profundas.
  3. Atracones para aliviar el sufrimiento: Comer para llenar un vacío interior, como la sensación de soledad.
  4. La comida puede ser el sustituto del amor de la familia, del amor de los amigos. Es como si llenando nuestra tripa se llenara nuestro corazón.
  5. No somos conscientes de que necesitamos cariño y amor. Y podemos confundirnos con la necesidad de “reconocimiento” de otras personas por ser buena estudiante, amiga…
  6. Cuando hemos aprendido a negar nuestras necesidades nos sentimos raros, vacíos. Y esa negación de las necesidades afectivas conduce a una urgente necesidad de calmar el dolor con comida.
  7. Atracones como “premio” o compensación: Si viven la vida como una fuente de tensión, y las relaciones como amenazantes, la comida se convierte en el lugar más seguro. Pensamos “con el día tan duro que he tenido, me merezco este capricho” y así tomamos la comida para darnos la calma del día.
  8. Atracones como “autocastigo”: En otras ocasiones, un atracón puede ser un autocastigo por algo incorrecto que hemos hecho. Es una forma de autolesionarnos, puesto que la tripa se hinchará, temblaremos por provocarnos el vómito y se nos hinchará el cuello y la cara.
  9. Ambas formas, por premio y por castigo, pueden darse en una misma persona en diferentes momentos.

Lo más habitual es que los atracones sean la mezcla de muchos de estos tipos

Si necesitas ayuda para solucionar tu trastorno de alimentación ponte en contacto con nosotros en info@esenciadealquimia.es

El porqué del atracón en un trastorno de alimentación

Un atracón consiste en ingerir, en un periodo de tiempo limitado, una cantidad anormalmente grande de comida con una sensación de pérdida de control.

Ejemplo de atracón: Un paquete de galletas, medio bote de leche condensada, dos latas de atún, el arroz frío de la nevera que sobró de ayer, dos helados y un paquete de pan de molde en menos de media hora.

Lo habitual suele ser que el atracón esté compuesto de los alimentos considerados “prohibidos” para la persona, es decir, todo aquello que “engorda” y que se puede vomitar con facilidad.

Pero si se encuentra en un estado emocional muy alterado puede llegar a comer cualquier cosa, incluso alimentos en mal estado.

Cuanto más estricta es la persona en la realización de su dieta, y más alimentos restringe, mayor frecuencia de atracones habrá.

(Ejemplo: Andrea, de 17 años, repite día tras día la misma rutina: un té por la mañana, un biscote, dos manzanas y un yogurt para comer y jamón York y queso de Burgos para cenar. Se ha impuesto estas normas como reflejo de su perfeccionismo. Siente que así su vida está en orden. Cualquier cosa que se salga de ese menú será una grave infracción. Si transgrede su ritual con un nuevo alimento lo vive como un enorme fallo, y debido a su pensamiento “todo o nada” decide que el día ya no es perfecto, por lo que come todo lo “prohibido” hasta que siente que no cabe nada más y entonces se purga para volver a  su “perfección”. Pero cada vez más veces su cuerpo necesitará algún alimento que ella no se permite, y cada vez más veces aparecerán los atracones con sus vómitos posteriores.)

El atracón comienza a convertirse en algo extraordinariamente placentero. Mientras come sin pensar entra en una “burbuja” donde nada importa. Sólo se centra en esos alimentos. El tiempo se para. Sólo importa comer todo lo que normalmente no puede y deshacerse de ello cuanto antes, vomitando.

Todas las frustraciones del día, los miedos, la angustia desaparecen. Eso hace que estos atracones sean tan adictivos. Gracias a ellos consiguen “anestesiarse” durante un rato y sentir algo parecido a la felicidad.

Finalmente, cuando acaba la comida o ya no entra más, sobreviene la culpa. Es necesario vomitar cuanto antes. Después de vomitar viene la relajación. Ahora puede afrontar de nuevo su ajetreada vida, descansada y plena volverá a estudiar, hacer ejercicio, trabajar… Ha recargado sus pilas, aunque no será por mucho tiempo.

Cuando los atracones y vómitos se hacen muy frecuentes la sensación de plenitud no es tan intensa. Como en cualquier adicción llega un momento que es más importante no sentir displacer o angustia que plenitud propiamente dicha.

Cada vez se cansará más después de vomitar. Aparecerán calambres y temblores, dolores de cabeza y de estómago o reflujos.Entonces aparecen las promesas: “No lo volveré a hacer. Es la última vez”. Pero no es así. No puede hacerlo sola. Necesitará tratamiento y apoyo para lograrlo.

Ha veces las chicas con anorexia tienen la sensación de que se han dado un atracón, pero son “atracones subjetivos”, es decir, no son grandes cantidades de alimento, sino simplemente alimentos prohibidos comidos de forma descontrolada y rápida (una chocolatina, unas pipas, un postre…).

Es importante entender que no pueden eliminar los atracones y vómitos a través de fuerza de voluntad.

Los atracones son síntomas de su enfermedad, al igual que la tos es un síntoma de la neumonía. Y no podemos pedirle al enfermo de neumonía que deje de toser si antes no se cura la enfermedad. Hay que tener paciencia, y no culpar a nuestra hija por vomitar. Los vómitos irán desapareciendo a lo largo del tratamiento psicológico.

Si necesitas ayuda terapéutica envíanos un correo a info@esenciadealquimia.es