Siete intenciones para la paternidad consciente

Dice Kabat-Zinn que las intenciones que nos fijamos nos recuerdan qué es lo importante . Cuando creamos la intención de hacer algo, esa intención influye en nuestras elecciones y acciones. Son como planos o mapas que nos permiten redireccionar nuestros esfuerzos.

Intención 1: Considerar la paternidad como una disciplina espiritual , como una fuente que me ofrece oportunidades para cultivar la autoconsciencia, la sabiduría y la apertura de corazón.

Intención 2: Aportar toda mi creatividad a la práctica de la paternidad consciente

img_9662Intención3 : Cultivar mi atención plena y el discernimiento con mis hijos, llevando la atención a mi cuerpo y a mi respiración para enraizarme en el momento presente

Intención 4: Me esforzaré en ver a mis hijos como son

Intención 5:Me esforzaré en ver las cosas desde el punto de vista de mis hijos, para comprender sus necesidades y poder satisfacerlas
Intención6: Utilizaré los momentos oscuros y difíciles como material de trabajo para crecer como ser humano

Intención 7: Me comprometo a guardar mis intenciones en mi corazón y ponerlas en práctica lo mejor que pueda cada día, respetando a mí y a mis hijos

(Inspirado en Padres conscientes, hijos felices de Jon y Myla Kabat-Zinn)

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Afirmaciones positivas

 “Así como piensas, así es tu vida.

Siembra un pensamiento, cosecha una acción.

Siembra una acción, cosecha un hábito.

Siembra un hábito, cosecha un carácter.

Siembra un carácter, cosecha un destino”

Nuestros pensamientos cobran fuerza cuando se repiten. Si nos repetimos insistentemente una idea, como que estamos gordas, o que somos una persona insegura, ese pensamiento se grabará en nuestro inconsciente, convirtiéndose en una verdad absoluta. El pensamiento repetido se convertirá en acción. Así, si pensamos que estamos gordas, tendremos cada vez más necesidad de comer.

Pero si sustituimos nuestros pensamientos negativos por otros positivos, descubriremos que podemos sentirnos tal y como deseamos si los repetimos. Podemos reprogramar nuestro pensamiento.

Una de las mejores técnicas es acostumbrar a nuestra mente a sustituir nuestros pensamientos negativos por otros positivos a través de las afirmaciones.

Las afirmaciones son enunciados positivos sobre cómo queremos ser y que sea nuestra vida, formulados en tiempo presente y en primera persona. Es lo contrario a una autocrítica. Las afirmaciones se pueden repetir en silencio o en voz alta.

Las afirmaciones positivas son las semillas de la felicidad. En principio parece algo tan pequeño no puede generar ningún cambio, pero si las regamos con las repeticiones modifican nuestra vida (nos hacen florecer).

Cómo se practican las afirmaciones:

Dibuja en un folio dos columnas. Escribe en una  los pensamientos negativos que tienes sobre ti, y en la columna de al lado expresa ese mismo pensamiento pero de forma contraria.

Ejemplos:

Estoy gorda——————-Me siento guapa y atractiva

Soy muy nerviosa————Estoy completamente relajada

No soy capaz————- Tengo confianza en mis capacidades

No merezco tener suerte———–Merezco toda la suerte que me trae la vida

Soy un desastre—————-Me acepto y me apruebo

No importa si no te crees el pensamiento positivo. Sigue repitiendo la afirmación hasta que casi no tenga connotaciones para ti. De este modo, el hemisferio izquierdo dejará de analizar y juzgar el pensamiento, y el hemisferio derecho aceptará como valido el enunciado.

Un truco es escribir en una nota las afirmaciones o pensamientos positivos y llevarla siempre contigo en la cartera, para leerla varias veces al día. Puedes comprometerte a repetir 15 veces la frase, cada vez que veas la nota.