¿Cómo solicito la ayuda del Seguro Escolar para mi terapia?

Como ya sabes, puedes solicitar la ayuda del Seguro Escolar cuando acudes a una terapia psicológica con nosotros, en Esencia de Alquimia.

En casos de trastornos de alimentación,como la anorexia y la bulimia, es aceptado el 100% de los casos.

¿Cuáles son los pasos para solicitar la prestación o ayuda del Seguro Escolar?

Inicialmente se recoge el impreso en las Oficinas de Información de la Seguridad Social. El teléfono de información donde le indicarán la agencia urbana que le corresponde por zona es el 91 555 23 80 (Madrid). También dan información en el número gratuito del instituto Nacional de la Seguridad Social 900 166 565 o a través de internet www.seg-social.es

Solicitud a cumplimentar con los siguientes datos del paciente, y se deberá aportar la siguiente información (junto con los originales):

Fotocopia del D.N.I.

Matrícula del Centro Escolar y resguardo del pago del Seguro Escolar del año actual y anterior.

Certificado Médico Oficial con el diagnóstico del psiquiatra que le esté tratando. En éste certificado se pondrán los datos de la psicóloga con la que trabajarás semanalmente

Entregar todos los documentos y esperar contestación de la Seguridad Social concediéndonos la prestación.

Duración de la Prestación:

En caso de ser régimen Hospitalario: será de 2 años.

En caso de ser régimen Ambulatorio: será de 6 meses, más una prórroga de otros 6 meses (total de 1 año)

La crisis de ansiedad o ataque de pánico

¿Qué es una crisis de ansiedad o ataque de pánico?  Es la aparición más o menos repentina, muchas veces sin motivo aparente, de una sensación de miedo intenso acompañado de un importante malestar corporal y una serie de síntomas que pueden variar entre diferentes personas:

  • Palpitaciones, sacudidas del corazón o elevación de la frecuencia cardíaca.
  • Sudoración.
  • Temblores o sacudidas
  • Sensación de ahogo o falta de aliento.
  • Sensación de atragantarse.
  • Opresión o malestar torácico.
  • Nauseas o molestias abdominales.
  • Inestabilidad, mareo o desmayo.
  • Sensación de que el mundo de alrededor ha cambiado o es irreal en algún sentido, o de que la persona se encuentra fuera de sí misma.
  • encuentra como separada de sí misma.
  • Miedo a perder el control o volverse loco.
  • Miedo a morir.
  • Sensación de entumecimiento u hormigueo en diversas partes del cuerpo.
  • Escalofríos o sofocos.IMG_4002

¿Qué es una crisis durante el sueño?

En algunas personas pudiera ocurrir que durante la noche, mientras duermen, se despierten bruscamente con síntomas corporales similares a los que aparecen durante una crisis de pánico, todo ello acompañado de una gran angustia ante el temor a que algo grave les esté pasando.

¿Qué es la hiperventilación?

La hiperventilación o ventilación pulmonar excesiva suele aparecer cuando la persona nota determinadas dificultades respiratorias, como puede ser la sensación de no poder aspirar suficiente aire por opresión en el pecho. “Tengo dificultades para respirar, casi constantes, y la verdad que es algo que me desorienta mucho. Es como que el aire entra a los pulmones pero no puede ser asimilado, por lo que me agito y tengo que controlar todo el tiempo mi respiración. Me ahogo, aún estando sola, y cuando tengo que hablar, leer o cantar, me falta el aire y me corto en el medio. Pareciera que el acto involuntario de respirar se ha convertido en algo voluntario y al mismo tiempo, cuando quiero hablar con alguien y estoy así, se me corta la voz, me agito y me pongo muy nerviosa por lo que me está pasando. En fin, me genera mucha angustia, me inhabilita y me da miedo que me pase en momentos importantes”.

Se sabe que personas predispuestas pueden desencadenar la propia crisis si fuerzan su respiración de forma voluntaria.

¿Qué es la ansiedad anticipadora? Es un estado secundario tras la presentación de un ataque de pánico y por el que la persona, a pesar de no sufrir un nuevo ataque, vive atemorizada por la posibilidad de que la crisis se repita. Es “miedo al miedo”, que puede ser muy incapacitante y confundirse con un estado de ansiedad generalizada si no se explora la existencia de ataques de pánico previos. El individuo está continuamente pendiente de sus sensaciones corporales, alerta ante posibles señales de aviso que anuncien la inminencia del ataque de pánico. Evidentemente esto genera una importante tensión en las actividades diarias, sometidas a una hipervigilancia continua para evitar verse sorprendido por la crisis.

Recuerda:IMG_3728

Nadie se muere de ansiedad

No significa perder la cabeza o volverse loco (aunque puede ser posible que con el tiempo aparezcan otros trastornos psiquiátricos como la depresión, ansiedad generalizada o abuso y dependencia de tóxicos. Estas situaciones requerirán atención y tratamiento de forma añadida.)

Descartar que estos síntomas no sean debidos a la ingesta de algún tipo de sustancia ansiogénica: cafeína, anfetaminas o a una enfermedad médica (hipertiroidismo por ej.).

Se calcula que entre el 1,5 y el 3,5% de la población puede sufrir este trastorno, aunque se ha descrito que hasta un 9,3 % de la población general puede presentar alguna crisis aislada a lo largo de la vida. Lo más frecuente es que aparezca entre los 20 y los 45 años. Podemos decir entonces que es un trastorno frecuente, sobre todo en el caso de las mujeres que lo presentan 2 a 3 veces más que los varones.

Aceptar que estos síntomas, al igual que los que sentimos tras un susto no tienen por qué ir asociados a una causa médica, es parte importante para su superación.

¿Qué puedo hacer?

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1.- Desarrolla la confianza en ti mismo y sus capacidades.

2.-Aumenta la confianza en los demás y en el grado de ayuda que se puede recibir del exterior. Ayuda que no solo vendría del apoyo, aliento y consejos que las personas cercanas pueden brindar, sino del propio hecho de hablar y compartir con los demás, evitando en lo posible la tendencia al aislamiento.

3.- Confianza en los profesionales que le atienden y en su mejor disposición para ayudarle.

4.- Confianza en que el trastorno de angustia no va a deteriorar de forma irreversible su salud corporal o mental y que muy posiblemente mejorará de forma importante.

5.- Confianza en que vas a poder mejorar mucho por ti y que hay muchas cosas que puedes hacer para controlar tu estado.

 

¿Qué hago si tengo una crisis de angustia?

1.- Reconoce que se trata de una crisis de angustia que ya has tenido en alguna otra ocasión. Como entonces ocurrió, a pesar del mal rato que pasó, no significa que te vaya a ocurrir nada fatal ni sin remedio.

2.- Recuerda que a pesar de parecer “eterna”, la crisis llega a su máximo en escasos minutos. Intente despreocuparse de su duración, aceptando que a pesar de ser un estado muy desagradable va a pasar en unos minutos.

3.- Busca ayuda sin alarmismos.

4.- Intenta relajarte lo más posible, no dirijas tu atención de forma mantenida a los síntomas.

5.- Respira de forma pausada. Recuerda entonces que:

  • La sensación de falta de aire es más subjetiva que real.

  • Nadie se ha ahogado en una crisis de angustia. Es imposible. Incluso en el caso de llegar a perder el conocimiento por una respiración forzada, los propios mecanismos reguladores del organismo harán que el ritmo respiratorio vuelva a la normalidad, estabilizando la situación.

¿Cual es la causa de los problemas de ansiedad?

Descartados los problemas físicos, reconocemos entonces que TU CUERPO HABLA POR TI.

Existen conflictos psicológicos subyacentes e inconscientes para la persona. La angustia sería la señal de alarma ante tensiones internas no resueltas.

La ansiedad se produce siempre como consecuencia de dificultades a la hora de adaptarnos a los cambios que se van produciendo en nuestra vida.

El proceso madurativo del ser humano viene marcado por una serie de situaciones de crisis, generalmente originadas en lo que se denominan “sucesos vitales” (circunstancias que ocurren en la vida de una persona, desequilibrando su existencia). Unas serán naturales como la adolescencia o la menopausia, mientras que otras serán accidentales, como una enfermedad o fallecimiento de un ser querido. En estas crisis, el individuo pondrá a prueba sus recursos personales y una vez superada, en la mayoría de los casos, saldrá más fortalecido de ella, favoreciéndose así el proceso madurativo.

También es posible que si la resolución de la crisis no es adecuada, la persona quede marcada de alguna forma para el futuro, debilitándose sus capacidades adaptativas ante nuevas situaciones de tensión, sacando conclusiones “defectuosas”, que determinarán un tipo de respuestas o conductas desproporcionadas o inadecuadas. Sobreestimando el grado de peligro, ya sea interno o externo, así como devaluando sus propias capacidades personales para enfrentarlo.

Además algunas conductas, como por ejemplo la evitación de la situación temida, producen un cierto “placer” secundario (disminución de la tensión) que actuaría entonces como refuerzo de esa conducta, por lo que ésta tiende a perpetuarse automáticamente.

Pero independientemente de la angustia, miremos más allá: los síntomas nos señalan una dirección en la que mirar, algo profundo que comprender.

Si quieres en Esencia de alquimia podemos acompañarte. No dudes en contactar con nosotros en info@esenciadealquimia.es

Sospecho que mi hija tiene anorexia, ¿Qué hago?

Una de las características del trastorno es la negación de la enfermedad. Las personas que lo padecen no reconocen tener un problema. El control de la alimentación les proporciona sensación de control y seguridad que defenderán en caso de verse amenazadas. Lo más probable es que reacciones de forma desagradable y agresiva cuando se les habla directamente del trastorno y más si se mencionan las palabras anorexia y bulimia.

En caso de que sospechemos que nuestra hija padece anorexia se recomienda:miedo ante la tormenta

Observar su conducta de forma muy discreta.

Reforzar y mantener la comunicación con ella desviando el tema de la alimentación. Mejor no hablar nunca de comida, tallas ni pesos.

Interesarse por sus estudios o trabajo, así como por su satisfacción en estas áreas y sus relaciones, evitando la crítica o los consejos autoritarios.

Si se pretende afrontar la situación es aconsejable:

Escoger un momento adecuado, en el que vaya a haber distracciones, interrupciones, que la persona esté tranquila, comunicativa y que no se sienta amenazada o juzgada. Es mejor que sea una o dos personas las que hablen con ella.

No enfocar directamente el tema de la comida, pues provocará un fuerte rechazo.

Dirigir la conversación a cómo se siente ella, cómo está su estado de ánimo, su autoestima y sus proyectos.

Indicar que conductas extrañas hemos observado en ella, evitando que suene como una crítica.

Demostrarla que la apoyaremos y escucharemos

En este momento es mucho más importante lo que la enferma puede contar que los consejos que la demos. Estamos para escuchar, no para hablar sobre qué debe hacer.

Si estáis seguros de que padece Anorexia o bulimia es importante recordar:CIMG6693

No culpéis a vuestra hija ni os culpéis vosotros.

Tranquilizar a vuestra hija, ofreciéndole apoyo y calma.

No etiquetéis a la chica como “enferma” o “anoréxica”. Sigue siendo la misma, pero con un problema a resolver.

La mejor forma de ofrecer apoyo es implicarse en el tratamiento sin intentar manejarlo. Sin prisas.

Aceptar la situación como una oportunidad para crecer interiormente y aprender nuevas estrategias emocionales y de comunicación.

Es muy bueno darla diferentes opciones de tratamiento para que la afectada pueda elegir al profesional con quien esté más cómoda. Pero a la vez ser firmes en que necesita una terapia.

No la forcéis a dar una respuesta inmediata, darle un plazo de unos días para que lo piense.

Si necesitáis más información o consejo podéis pedir una consulta personal en nuestro email info@esenciadealquimia.es

Hoy hablamos de ansiedad

 

¿Qué es la ansiedad? Es una respuesta que tenemos los seres humanos (y también los animales) cuando nuestro cerebro comprueba que existe un peligro que pone en riesgo nuestra vida.

Si existe un peligro real, la ansiedad hace que huyamos o evitemos esa situación, es decir, nos ayuda a ponernos a salvo.
Pero, ¿qué ocurre si nuestro cerebro interpreta como peligroso algo que es inofensivo? Inmediatamente envía síntomas de ansiedad, como si el peligro fuera real.luz en el camino

Entonces hay dos tipos de ansiedad: la ansiedad positiva, que es consecuencia de peligros reales, y la ansiedad negativa, que responde a miedos que sólo están en nuestra imaginación. La primera es adaptativa porque nos moviliza y nos lleva a buscar una solución, mientras que la segunda es desadaptativa porque nos bloquea y nos impide ser felices.

La ansiedad se produce siempre como consecuencia de dificultades a la hora de adaptarnos a los cambios que se van produciendo en nuestra vida.

 

¿Cómo se manifiesta la ansiedad?

Huida/Evitación: Evitas situaciones de la vida diaria o escapas de ellas si te las encuentras de forma imprevista.

Respuestas físicas y psicológicas: Palpitaciones, sacudidas del corazón o aceleración del pulso; Sudoración; Temblores o sacudidas; Sensación de ahogo o falta de aliento; Sensación de atragantarte; Opresión o malestar torácico; Náuseas o molestias abdominales; Inestabilidad, mareo o desmayo; Sensación de irrealidad o de estar separado de ti mismo; Sensación de embotamiento, desapego o ausencia de reactividad emocional; Falta de concentración o sensación de mente en blanco; Aturdimiento respecto al entorno; Irritabilidad sin motivo; tensión muscular sin motivo; Dificultad para conciliar el sueño al acostarte; Sensación de no haber descansado al levantarte por la mañana; Inquietud o impaciencia frecuentes. Fatiga fácil y sin motivo; Sensación de entumecimiento o de hormigueo; Escalofríos o sofocos.

Sensación de pérdida de control: Miedo a perder el control o a volverte loco; a hacerte daño a ti mismo o a los demás en un arrebato incontrolable; Miedo a hacer algo sin poderte controlar.

Miedos: Miedo a tener un infarto de miocardio; a morir tu o algún ser querido, o a que ocurra alguna desgracia; Miedo a estar solo o con demasiadas personas; a atragantarte, a tener vómitos, a producir demasiada o poca saliva, a cerrar demasiado o poco los párpados, a respirar demasiado o con poca frecuencia; Miedo a estar en sitios muy grandes o muy pequeños; a estar con gente; Miedo a viajar en automóvil, en tren, en avión, en bus o a subirte en ascensores; a objetos concretos, a personas determinadas o a situaciones específicas; Miedo a animales, a la administración de inyecciones o a la visión de sangre; Temor intenso a tener crisis de ansiedad; a volverte loco o a perder la cabeza; Preocupaciones irracionales por cosas de la vida cotidiana; Horror intenso ante el recuerdo permanente a lo largo de meses o años de un acontecimiento traumático (un accidente, muerte o amenazas reales).

Pensamientos repetitivos: Pensamientos, impulsos o imágenes que aparecen en tu cabeza y no las puedes evitar; Comportamientos irracionales (lavado de manos, puesta en orden de objetos, comprobaciones, etc.); Acciones repetitivas de acuerdo con determinadas reglas (rezar de determinada manera, contar o sumar matrículas de automóviles, pisar las baldosas al andar por la calle).

Algunos Trastornos de Ansiedad más comunes:

Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG): es mucho más de lo que una persona normal con ansiedad experimenta en su vida diaria. Son preocupación y tensión crónicas aún cuando nada parece provocarlas. El padecer de este trastorno significa anticipar siempre un desastre, frecuentemente preocupándose excesivamente por la salud, el dinero, la familia o el trabajo. Sin embargo, a veces, la raíz de la preocupación es difícil de localizar. El simple hecho de pensar en pasar el día provoca ansiedad.

Fobia: es una forma especial de miedo y reacción desproporcionada, irracional, fuera de control voluntario del sujeto, implica respuestas de evitación de la situación u objeto fobizado y es persistente en el tiempo.Los temores más frecuentes suelen referirse a:

  •  Animales.
  •  Ambiente. En relación con la naturaleza y fenómenos atmosféricos (tormentas, viento, precipicios, agua…. )
  • Sangre, inyecciones, daño corporal.  Con cierta facilidad se desencadenan reacciones vegetativas que pueden llegar al mareo o desvanecimiento ante la visión de estas circunstancias.
  • Situaciones. Como transporte, tuneles, puentes, aviones, ascensores, coches, espacios cerrados.
  • Otros tipos. Como el temor al atragantamiento, vómitos, contraer una enfermedad, a caer si no hay paredes cerca,  suciedad, muerte, oscuridad…

Agorafobia: miedo a lugares o situaciones donde escapar puede ser difícil o embarazoso, (pueden darse diarreas, mareos…) la persona comienza a evitar algunas situaciones o lugares temidos, pero al cabo del tiempo puede que esté muy limitado en cuanto al número y lugares donde se encuentra cómodo. Evita así estar solo dentro o fuera de casa, las concentraciones de gente, lugares con mucho ruido o luces, grandes almacenes o comercios, transportes públicos, puentes o ascensores.

Fobia social: temor a aquellas situaciones de tipo social o público donde la persona puede sentirse observada. La fobia social se caracteriza por el miedo a ser censurado y el consiguiente bochorno y humillación pública. Son frecuentes la aparición de enrojecimientos de cara, sudor, temblor (por ejemplo al firmar en público o levantar una taza) y bloqueos del habla. Comer en público puede ser una acción insoportable, tendiendo a buscar mesas o lugares apartados. A diferencia de la agorafobia, se evitan las tiendas pequeñas, mientras que los grandes supermercados no generan dificultades hasta que llega la hora de pagar.

  • A tener en cuenta…

Nadie se muere de ansiedad

No significa perder la cabeza o volverse loco (aunque puede ser posible que con el tiempo aparezcan otros trastornos psiquiátricos como la depresión, ansiedad generalizada o abuso y dependencia de tóxicos. Estas situaciones requerirán atención y tratamiento de forma añadida.)

Descartar que estos síntomas no sean debidos a la ingesta de algún tipo de sustancia ansiogénica: cafeína, anfetaminas o a una enfermedad médica (hipertiroidismo por ej.).

Se calcula que entre el 1,5 y el 3,5% de la población puede sufrir este trastorno, aunque se ha descrito que hasta un 9,3 % de la población general puede presentar alguna crisis aislada a lo largo de la vida. Lo más frecuente es que aparezca entre los 20 y los 45 años. Podemos decir entonces que es un trastorno frecuente, sobre todo en el caso de las mujeres que lo presentan 2 a 3 veces más que los varones.

Aceptar que estos síntomas, al igual que los que sentimos tras un susto no tienen por qué ir asociados a una causa médica, es parte importante para su superación.

 

¿Qué hacer?:

Terapia: la que se ajuste a ti. Si quieres puedes escribirnos un email a info@esenciadealquimia.es y te informamos de cómo podemos ayudarte.

Medicación: El grupo de fármacos más utilizados son los tranquilizantes o ansiolíticos junto a los antidepresivos.

Ejercicio 

Relaciones Sociales proporcionan sentimiento de compañía y pertenencia, aumenta la autoestima, ayuda a ampliar y relativizar nuestros puntos de vista. Además es una buena manera de distraerse y da la posibilidad de desahogarse.

 

¿Qué podemos trabajar en las Terapias Corporales?

Más que trabajar con una enfermedad, lo que hacemos en una sesión terapéutica es observar un conjunto de síntomas que cada persona presenta de manera individual.piedrasbyn

De ahí que no sea importante si es una enfermedad u otra, lo importante es interpretar los síntomas que te afectan, realizar un acercamiento a ellos desde la terapia más acorde a tus necesidades en cada momento, con el fin de que sean lo más efectivas y puedas manejarlas en el día a día.

Nuestro objetivo con cada terapia es ayudarte a buscar y encontrar tu equilibrio, tanto emocional como físico. Esto quiere decir, guiarte a través de los distintos síntomas, a fin de que nuestra evaluación y tu interpretación lleguen a un punto donde podemos trabajar en la reducción y/o eliminación de la sintomatología.

Toda sintomatología representa un bloqueo de energía, ya sea esta más densa: bloqueo muscular (contractura) o más sutil: dolor reumático.

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En términos de la Medicina Tradicional China, dicho bloqueo esta relacionado con el bloqueo de la energía (Chi) en alguna parte del cuerpo denso (órganos, músculos, piel,…) o sutil (canales de energía que conectan al todo el cuerpo)

En términos de Medicina Tradicional Hindú – Ayurveda, el bloqueo está más relacionado con la gestión de ingestión de energía (alimentos), su depuración y acumulación de tóxicos.

Así que básicamente, el trabajo consiste en relacionar tus síntomas con bloqueos energéticos y que dicha relación la sienta coherente, reducir las molestias asociadas y darte pautas para que dicha reducción se mantenga en el día a día.

Las pautas van orientadas en cuatro líneas:
Obtención de energía: qué comes y piensas.
Gestión de la energía: cómo comes y piensas.
Movimiento de la energía: uso de tu mente y cuerpo.
Depuración de energía: filtrar lo tóxico de lo enriquecedor (emocional y físico)

Si estás interesado en una de nuestras consultas ponte en contacto con nosotros en info@esenciadealquimia.es