Reemplaza tus creencias limitantes con el parche lógico

En 1909 se realizó experimento de la doble ranura, gracias a él en 1998 otros científicos confirmaron que influimos en los fotones  por el mismo hecho de observarlos, y descubrieron que cuánto más intensa es la observación, mayor es la influencia del observador en la conducta. El informe se llamó “La demostración de la teoría cuántica: la observación afecta a la realidad”

Nuestros cuerpos y el mundo están hechos de esa misma sustancia cuántica que cambió en los experimentos al ser observada, y todos nosotros somos “observadores”, entonces, nuestra manera de ver el mundo y lo que creemos con respecto a lo que vemos ya no puede ser descartado como si no tuviera consecuencias.

La primera regla de la realidad es que debemos convertirnos en nuestra vida en aquello que elegimos experimentar en el mundo. Neville Goddard dice que debemos introducir la imagen del deseo de nuestro corazón, de nuestro sueño o anhelo y pensar a partir de ella, vivir como si ya hubiéramos llevado a cabo nuestros sueños. Si quieres conseguir una determinada cualidad, actúa como si ya la tuvieras. Transforma tu sueño futuro en un hecho presente.

Para poder reescribir sobre nuestras creencias necesitamos descubrir cuáles son:

Para cambiar una creencia hemos de tomar conciencia de ella y ver cómo se manifiesta en nuestros hábitos y costumbres. Otro modo de identificar nuestras verdaderas creencias es mirar al mundo que nos rodea para ver sus reflejos en nuestra salud,nuestro modo de alimentarnos, la satisfacción con nuestro cuerpo, la abundancia, trabajo, pareja …

“Para alcanzar la verdad es necesario, una vez en la vida, desprenderse de todas las ideas recibidas y reconstruir de nuevo y desde los cimientos nuestro sistema de pensamiento” René Descartes

Nuestra relación con el cuerpo y la alimentación es la punta de un iceberg. Nuestras creencias profundas son las que nos llevan a que veamos esa conducta en la superficie.

Podemos observar en esa punta del iceberg nuestros estilos de alimentación: vegano, vegetariano, ayurvédico… Una gran necesidad de dulces…Una anorexia o bulimia…

No podremos comprender o cambiar la punta del iceberg si no observamos e integramos las creencias más profundas.

creencias positivas

Reemplazar las creencias existentes, por otras nuevas, actualizadas y mejoradas, es como instalar un “parche informático”. Estos parches pueden ser de dos tipos: parches lógicos y parches psicomágicos.

El parche lógico: Consiste en convencer a la mente consciente de una nueva creencia empleando la lógica. Así permitirá que el corazón adopte esa nueva posibilidad, sintiéndo que es verdad.

El parche lógico crea un puente entre nuestra mente racional y nuestra mente inconsciente.

Para cambiar nuestras creencias mediante la lógica de nuestras mentes debemos convencernos de la existencia de nuevas posibilidades, presentando unos hechos que conducen a una conclusión ineludible.

El nuevo parche hace que las limitaciones del pasado queden obsoletas. El fallo se repara y la vieja creencia es reemplazada por una nueva y poderosa realidad.

El parche psicomágico: En este caso no usaremos la mente consciente sino que iremos directamente a nuestro inconsciente que adora los rituales y símbolos. Lo importante del milagro es que no tenemos que entender por qué funciona.

El parche lógico tendría la siguiente forma:

“Si ocurre….y….entonces….”

“Si somos capaces de imaginar cualquier cosa en nuestra mente

Y el poder de nuestras creencias más profundas hace que lo que imaginamos se plasme en la realidad

Entonces podemos reparar los fallos limitantes que existen en nuestras creencias y así aliviar los mayores sufrimientos de nuestras vidas.”

Uno de los modos en que funciona con rapidez este parche es cuando vemos que otra persona logra lo que antes creíamos imposible. A nuestra mente le parece posible.

 

Durante más de 100 años se pensaba que los humanos no éramos capaces de correr una milla en menos de 4 minutos, hasta que en 1954 un corredor británico, Roger Bannister, batió el record y corrió la milla en 3 minutos y 59,4 segundos. Y en menos de 8 semanas, un corredor australiano, Jonh Landy, volvió a bajar la marca en 3 minutos, 57,9 segundos. Años más tarde el marroquí Hicham El Guerrouj con 3 minutos y 43,13 segundos.

El logro del corredor británico se debió a que eligió una meta clara y precisa: introducía en su zapatilla un papel donde tenía escrito el tiempo que quería tardar (3 minutos 58 segundos).

Convenció a su mente de que podía conseguir esa meta: eligió pensar que le bastaba con ser sólo unos segundos más rápido que en otras marcas que él había conseguido. Se fijó en conseguir pequeños incrementos, en lugar de centrar su atención en el obstáculo (conseguir batir el record).

Su parche lógico quedaría así:

Si ya puedo correr una milla en 4 minutos y 1 segundo

Y todo lo que necesito es correr un segundo más rápido para correr en 4 minutos

Y todo lo que tengo que hacer es correr otro segundo más rápido para llegar a 3 minutos y 59 segundos.

Entonces: Puedo hacerlo! Puedo correr 2 segundos más rápido de lo que ya he corrido

El proceso lógico de una persona que trabaja y planifica para construir un objetivo puede parecer un milagro a los demás, pero si una persona demuestra que algo es posible el milagro de ese individuo nos da a todos el permiso inconsciente de repetirlo

Pasos para construir tu parche lógico:

Esta plantilla es para organizar tus creencias en afirmaciones y darte un motivo y empuje para cambiar las viejas creencias

1. Concreta el resutado que deseas obtener y exprésalo en una frase breve y sencilla.

Considera que el resultado que deseas ya se ha producido y declara cómo te sientes.

Me siento………………………….

Ejemplo: Me siento profundamente satisfecha por el éxito de mi nuevo proyecto, en el que …

2Declara qué pasión eliges expresar

Siento pasión por…………….

3.Describe tu creencia limitante con respecto a ti mismo o la expresión de tu necesidad.

Mi creencia limitante es…………………

Ejemplo: Mi creencia limitante es que las exigencias de mi familia no me permiten satisfacer esa necesidad

4. Declara lo opuesto de tu creencia limitante

Ejemplo:Mi familia quiere que sea feliz y apoya mis decisiones

5Declara cuándo te sientes más realizado en la vida.

Me siento más realizado cuando….

Ejemplo: Me siento más realizado cuando ofrezco talleres para ….

6. Describe los hechos incontestables que apoyan tu objetivo

Es un hecho que…………

Declaración lógica:

SI: (2)

Y: (5)

Y: (6)

Entonces: (4)

Y tengo todo lo que necesito para hacer realidad mi sueño!!

Tatiana Muñoz

 

 

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¿Cómo influyen tus creencias en tu alimentación?

Vivimos nuestra realidad basándonos en lo que creemos. Todo acaba reduciéndose a nuestras creencias. Entonces ¿de dónde vienen nuestras creencias?: De lo que dice la ciencia, la historia, la religión, la cultura, los medios de comunicación, nuestra familia y antepasados, de nuestras emociones ,condicionamientos y asociaciones…

Las creencias se desarrollan a partir de nuestra experiencia personal, según cómo resolvemos nuestras necesidades emocionales, y ésto se ve influido por la familia en la que hemos nacido, la sociedad en la que vivimos y sus medios de comunicación. La cultura a la que pertenecemos, nuestro mundo, nos dice cómo ha de ser nuestra vida. La influencia comienza antes de que los niños nazcan, en la concepción y gestación.

chica y globos felicidad

Del nacimiento a los dos años la actividad del cerebro genera ondas delta, y de los 2 a los 6 ondas theta. Ambas ondas producen estados sugestionables que almacenan la información y lo registran todo sin filtros.

Nuestros cerebros hasta los 7 años están en un estado hipnogógico o de ensoñación donde los comportamientos, creencias y actitudes que observamos y percibimos en nuestros padres y cuidadores se graban como las rutas sinápticas inconscientes. Después estas rutas controlan nuestra biología durante el resto de nuestra vida hasta que las observamos y las hacemos conscientes. De adultos tenemos creencias que se formaron siendo niños.

Muchas de nuestras actitudes hacia la comida y hacia nuestro cuerpo se basan en grabaciones de estos primeros años.

De pequeños podemos escuchar de nuestros cuidadores “Hay que dejar el plato limpio”, “come espinacas para que tengas mucho hierro y seas muy fuerte”, “sin carne no tienes hierro”, “hay niños en Africa que mueren de hambre y tú no te comes todo”, “si te portas bien te doy una chuchería”, “como has sido malo no tienes postre”

En la adolescencia somos más receptivos e influenciables a los mensajes sobre nuestro cuerpo y a nuestra imagen corporal. Las creencias de los familiares, los amigos y la publicidad se pueden  grabar en nosotros: “La delgadez es sinónimo de salud y belleza”, “Si como un yogurt light adelgazo”, “comer light es cuidar tu salud”, “las mujeres sólo son atractivas si están delgadas”, “si comes pan engordas”, “el chocolate hace que te salgan granos”, “En nuestra familia todos tenemos el colesterol alto y no podemos comer grasas “. Sin una actitud crítica que observe cuáles son los intereses que hay detrás de cada uno de los mensajes de los medios de comunicación sobre la belleza, la delgadez y los alimentos que debemos consumir, nuestra relación con el cuerpo y la comida puede resentirse. La publicidad se remonta a la antigüedad, se conocen anuncios de la época de la antigua Roma. Su objetivo es grabar creencias en nuestro inconsciente que nos lleven a consumir sus productos que se asocian al éxito, el reconocimiento, la belleza, ser especial, diferente…

Lo bueno, lo malo, los juicios, lo que nos gusta y lo que no nos gusta, las pautas de conducta de nuestros cuidadores…todo queda almacenado. Las creencias de otros se convierten en el fundamento de lo que consideramos verdadero con respecto a nosotros mismos y al mundo.

Podemos tener creencias limitantes respecto de nosotros mismos, de lo que nos sienta bien o mal respecto a la alimentación, de cómo es nuestro metabolismo y nuestra fuerza de voluntad para conseguir las cosas que deseamos. “Tienes el mismo metabolismo que tu tia, tu gordura es genética”

Todas las creencias se viven como certezas, son una película mental de cómo somos, como seremos. Y son los cimientos para construir nuestra identidad. Las creencias no son ni ciertas ni falsas: son creencias, y todos tenemos las que necesitamos en cada momento.

No es suficiente que una cosa sea comestible para que sea consumida: son necesarios unos condicionamientos culturales. Lo que nos gusta, lo que preferimos en la alimentación, está determinado por las contingencias ambientales, políticas  y económicas , pero sobretodo por los ritos sociales, por los valores éticos, religiosos, espirituales…

Si creemos que los vegetarianos son personas especiales, más espirituales y bondadosas, y nosotros deseamos ser así comeremos de ese modo, y podemos no tener en cuenta los mensajes de nuestro cuerpo. ¿Por qué elijo un estilo de alimentación?

Algunos alimentos están asociados a momentos de afecto con seres queridos y cuando ingerimos esa comida nos sentimos como entonces. Si nuestra abuela nos daba leche calentita con miel para dormir, y junto a esa leche recibíamos su ternura y presencia, ese vaso con miel será para nosotros un bálsamo de paz y amor.

Para otras personas la leche se relacionará con la madre, y según sea el vínculo con ella así de beneficioso o no será ese alimento. No hay verdades absolutas en las formas de alimentarnos. Hay estudios documentados que consideran que la leche es beneficiosa para la salud durante toda la vida, y estudios que documentan todo lo contrario.  ¿Crees que es necesario y beneficioso eliminar  la leche de vaca de tu dieta? ¿Es un alimento sano o perjudicial?¿Cómo lo sientes tú? Puedes escuchar “Sin leche tus huesos se descalcifican”, “Es la industria láctea la que promueve el consumo de leche”, “La leche es la principal causa de alergias en niños y adultos”, “La leche de soja es más sana que la leche de vaca”… Observa, escucha tu cuerpo: ¿Qué te sirve a ti? ¿Por qué comes lo que comes?

Los alimentos tienen generalmente unos valores añadidos por las creencias de nuestra cultura o nuestra religión. Los hindúes no comen carne de vaca y los judíos no toman carne de cerdo. Comer puede ser pecar en las épocas de ayuno cristianas como La Pascua, o musulmanas como en el Ramadán.

Desde finales del siglo III se estableció el ayuno como práctica religiosa Cristiana para purificar nuestro corazón ante Dios. A partir del año 2000, la cultura de la delgadez añadió nuevos sacrificios, esta vez el ídolo es la silueta perfecta, que te traerá paz interior y aprovación social.

Para cambiar, para avanzar, para ser libres, hemos de abrir nuestra mente y estar dispuestos a cuestionarnos nuestras creencias, por muy útiles que hayan sido hasta ahora. Está en nuestra mano decidir si seguimos respondiendo en base a estas programaciones o decidimos llevar la luz de la conciencia a esas zonas oscuras. Ser consciente es un acto de valentía, que conlleva en ocasiones abandonar la lealtad familiar y crear nuevos modelos y filosofías de vida.

El poder de las creencias

Tanto si crees que puedes como si crees que no puedes…tienes razón
Henry Ford
Las creencias son certezas derivadas de aceptar que lo que pensamos es cierto en nuestra mente y sentimos que es verdad también en el corazón. Las creencias se viven como reales, basadas en pruebas o en experiencias personales. Las creencias son una manera de interpretar las experiencias que vivimos para tener unos patrones predecibles, constantes y repetitivos que nos den seguridad. Las creencias nos permiten definir, resumir y categorizar la realidad.
Son una manera de “etiquetar” las experiencias. Las creencias simplifican y organizan lo que vemos y por tanto determinan nuestras experiencias

corazón huella

Según Bruce Lipton, los pensamientos o “energía de la mente”, influyen de manera directa en el control del cerebro sobre la fisiología corporal. Los pensamientos pueden activar o inhibir la producción de proteinas en la célula mediante interferencias constructivas o destructivas. Tus creencias actúan como filtros de una cámara, cambiando la forma en la que ves el mundo. Y la biología se va adaptando a esas creencias.

Un ejemplo del poder de las creencias lo vemos en el Efecto placebo o Efecto de Creer :

La palabra “placebo” viene en los Salmos y significa “yo agradaré al señor”.
Los placebos son cualquier tratamiento en el que al paciente se le hace creer que está siendo sometido a un procedimiento beneficioso, o recibiendo un fármaco, cuando en realidad se le está administrando algo que no tiene propiedades curativas. Puede ser una pastilla de azúcar, una solución salina o una operación verdadera en la que no se hace nada.
Los pacientes que forman parte de los experimentos están de acuerdo en participar, pero desconocen qué papel harán en dicha investigación. Lo importante es que los pacientes crean que se está haciendo algo. Basándose en su confianza del médico y en la medicina, creen que el procedimiento aliviará su dolencia. Ante esta creencia el cuerpo del paciente responde como si verdaderamente hubiera tomado la medicina o se hubiera sometido al procedimiento real.

Con el placebo se consigue embaucar a una persona para que pueda activar su propio poder manifestador al reconectar la relación entre creencia y cuerpo. Con la sugestión positiva la mente consigue mejorar por sí misma la salud. Nacemos con la capacidad natural de crear y modificar nuestros cuerpos y el mundo, pero hemos de creerlo.

La Facultad Médica de Baylor evaluó la eficacia de la cirugía en pacientes con dolores graves y debilitantes de rodilla. El doctor que realizó el estudio creía que en cirugía no existe el efecto placebo, pero quería averiguar qué parte de la cirugía era la que provocaba la mejora de los pacientes, para ello dividió a los pacientes en 3 grupos: a los que les rebajó el cartílago dañado, a los que limpió la articulación de la rodilla, y un tercer grupo que recibió una falsa cirugía, donde se les hacía las mismas 3 incisiones, se hablaba y actuaba en el quirófano como si les estuvieran interviniendo, se tardaban los mismos 40 minutos y se les cosía. Todos recibían los mismos cuidados postoperatorios.
Los resultados fueron inesperados: el tercer grupo placebo mejoró tanto como los otros dos!! Incluso podían jugar a baloncesto

William James consideraba que el verdadero poder curativo tiene menos que ver con los procedimientos y más con que los médicos ayudan a los pacientes a sentirse mejor con ellos mismos gracias a su Presencia.
En ocasiones la publicidad también ayuda a aumentar los efectos positivos de determinados farmacos o productos alimentarios. Cuánto más se proclama el efecto milagroso de algo, más eficaz se vuelve: Las creencias son contagiosas.
Todo es posible en este mundo cuando te convences de ello. Entonces la mente puede obrar milagros

Todo esto nos lleva a preguntarnos: ¿Cuánto daño hacen las creencias negativas?El Efecto Nocebo

Si las creencias positivas pueden curar una rodilla enferma o quitar los síntomas de una depresión, las creencias negativas pueden deteriorar nuestra salud.

El efecto nocebo es tan poderoso como el efecto placebo. La menos indicación, verbal y no verbal, por parte de un médico o terapeuta de que un tratamiento puede no funcionar, o de que tomando tal alimento pueden ocurrirle algo negativo, puede tener consecuencias devastadoras.
Como acompañantes es imprescindible deshacernos de los miedos infundados y las creencias limitadoras (o al menos observarlos )para no transmitirlos al inconsciente de pacientes y clientes.

“No tenemos nada que temer, salvo el miedo mismo” F.D.Roosevelt

¿Y los pensamientos positivos?
No son los pensamientos positivos o afirmaciones positivas los que logran la curación física. Pueden ser importantes para nuestro bienestar, pero no son tan potentes como las creencias inconscientes, ya que nuestra mente consciente es sólo un 5% frente al 95% de nuestra mente inconsciente, que es millones de veces más poderosa. La creencia es más que nuestros pensamientos mentales. Un pensamiento simplemente es una imagen en nuestra mente de lo que es posible, o de lo que podría llegar a serlo en cualquier situación. Si no cuenta con la energía del amor o del miedo para alimentarlo nuestro pensamiento se queda simplemente en eso.
Para que se convierta en creencia, con poder sobre la realidad, necesita que sintamos en nuestro cuerpo que es verdad. Requiere ciertos pasos que ya os mostraremos en otro post

 

El arte del sufrimiento y la felicidad

Thich Nhat Hanh, en su paso por Madrid en este 2014, nos habló del arte de manejar el sufrimiento como modo de alcanzar la felicidad:
Sin sufrimiento no es posible es la felicidad. Cuando cultivas flores de loto, necesitas lodo. La felicidad necesita también algo de fango, de lodo para surgir. Escuchando, observando profundamente, surge más comprensión y compasión. He ahí los dos fundamentos de la felicidad. Ésta viene del lodo del sufrimiento. Hay una conexión muy profunda entre el dolor y la felicidad, así como entre el fango y el loto. Si huimos siempre del sufrimiento, no nos liberaremos de él. El sufrimiento es esencial para alcanzar la comprensión y el amor. Si sabemos cómo manejar el sufrimiento en nuestro interior, si sabemos cómo sufrir, sufriremos menos que otras personas. El sufrimiento es un arte. Si sabemos utilizar nuestro sufrimiento, podemos crear felicidad para nosotros y para quienes nos rodean.Thich Nhat Hanh

Cuando estás en contacto con tu sufrimiento y el de los otros, emerge la compasión. Somos una gota en el corazón de un río. Dejamos que este río nos lleve como gota de agua. Si tienes algún dolor ansiedad o angustia, permite ser arrastrado por la energía de la compasión colectiva, como una gota de agua en la corriente colectiva.
Thich Nhat Hanh, conferencia en abril 2014, en Madrid

Cuando la comida es nuestra única felicidad

Nadie es indifente a la comida. Todos la necesitamos, todos “dependemos” de ella.

Desde que llegamos a este mundo hacemos una profunda asociación entre comida y placer. El dolor emocional se calma, aunque sólo sea a corto plazo, con comida, con alcohol o con otras drogas..
magdalenacorazonCuando comer se convierte en la fuente principal de felicidad, o incluso la única, estamos ante la presencia de un problema. El desafío entonces es buscar otros placeres positivos reales
Cuando la comida es un problema ya no se puede sistinguir la genuina hambre de alimentos de otros “anhelos disfrazados”. El hambre es una señal que proviene del interior de nuestro cuerpo, pero en muchas ocasiones ya no sabemos cómo escucharlo.
Para aprender de nuevo a escuchar el cuerpo tenemos que ser conscientes, salir de los actos automáticos.

Te invito a que hagas esta semana un ejercicio: Antes de empezar a comer en tus 5 comidas principales o en cualquier picoteo, para y haz dos respiraciones profundas. Pon tu mano sobre el estómago y pregúntate: ¿realmente tengo hambre? ¿de dónde viene mi deseo de comer? ¿dónde siento mi hambre? ¿qué es lo que en realidad quiero?
Cuando empieze a comer de vez en cuando vuelva a preguntarse, confirma tu nivel de satisfacción.
Recuerda que es preferible no comer más de 3/4 partes de la capacidad de tu estómago.
Nuestro cuerpo sabe cuánto necesitamos. Nadie puede o debe decirle cuánto debe comer, ni cuánto debe pesar. Sólo necesitas tomar conciencia de la sabiduría interna de tu cuerpo.