¿Qué es Esencia de Alquimia?

Esencia de Alquimia no es sólo un proyecto, una web o un blog. Es una forma de estar y entender la vida.

Es apostar por estar en el mundo desde nuestra Esencia, nuestro Ser, nuestra Presencia, empleando para ello todos los regalos que nos brinda la vida para que se pueda dar esa Alquimia. Hemos comprobado que es posible vivir así, en equilibrio con lo que de verdad somos y por eso ofrecemos:

Espacios y estratégias para meditar y vivir desde la atención Plena

Sesiones de quantum scio para descubrir qué nos está haciendo perder el equilibrio y solucionarlo en ese momento, con un compromiso posterior de cambio gracias a las tomas de conciencia que se dan durante ese tiempo;

Ideas para vivir de forma saludable y ecológica

Terapias dirigidas a síntomas concretos que no son más que señales que nos indican que no estamos siendo conscientes de algo más profundo, como los trastornos de la alimentación, tanto en la Sierra de Madrid como vía Skype

Momentos de paz y relajación con masajes, Reiki, acupuntura, reflexología…

Tardes de ocio en las que aprender una nueva manualidad, y observar el poder sanador que tiene la creatividad

Apostamos por vivir la espiritualidad de la forma más terrenal posible, porque sólo así, uniendo cielo y tierra en nuestro corazón, se da la alquimia (ese es el significado de nuestro logo). Caminemos juntos, con los pies en la tierra, pero con la mirada siempre hacia las estrellas.

 

Comer con atención plena

¿Cuántos de nosotros escuchamos a nuestro cuerpo verdaderamente al comer? Nuestra relación con la comida se desequilibra cuando dejamos de estar presentes, en el aquí y ahora, mientras comemos. Comer con atención plena nos ayuda a escuchar a nuestro cuerpo. ¿Y qué significa comer con atención plena? Es poner atención deliberadamente en lo que está ocurriendo dentro de tí (en tu cuerpo y en tu mente) además de lo que ocurre fuera, en el ambiente. No nos comparamos, no seguimos ideales, sino que nos escuchamos, sin juicios, sin críticas, con una mirada amorosa y comprensiva. Pongo atención en los colores y sabores de la comida, en sus texturas, temperaturas…Escucho a mi cuerpo, su sensación de hambre y de satisfacción. ¿Cómo estoy de lleno? Atiendo a los mensajes de mi mente, observo sus distracciones, como se va a otros temas que ya pasaron o pasarán. Observo mi estado de ánimo, y cómo influye en lo que quiero comer. ¿Te animas a tomar los tres primeros sorbos de tu café o te de esta semana con atención total? Te invitamos a leer el siguiente contrato, a observar sus cláusulas.  ¿Lo querrías firmar?. Es un contrato contigo mismo para ser más consciente con la alimentación. Si lo firmas cuélgalo en tu nevera, en tu habitación y lleva su foto en el móvil. Así lo tendrás más presente y la inercia no hará que lo olvides con tanta facilidad.

contrato alimentación consciente

Detener los pensamientos para experimentar la Conciencia

Siéntate cómodamente y cierra los ojos. A continuación, pon atención a tus pensamientos. Síguelos allá donde te lleven. Limítate a observarlos ir y venir. Tras haber hecho esto entre cinco y des segundos, hazte a ti mismo esta pregunta y luego permanece muy atento para comprobar qué sucede justo después: «¿de dónde vendrá mi próximo pensamiento?».

¿Qué ha ocurrido? ¿Tuvo lugar una pequeña pausa en tu pensamiento mientras esperabas el siguiente? ¿Te fijaste en el espacio, en una especie de intervalo entre la pregunta y el siguiente pensamiento? Bien. Ahora vuelve a leer las instrucciones y haz el ejercicio de nuevo.

¿Notaste ahora un ligero titubeo en tu pensamiento, una pausa entre pensamientos? Si permaneciste atento inmediatamente después de hacerte la pregunta, deberías haber observado que tu mente esperaba que sucediese algo. El autor de El poder del ahora, Ekhart Tolle, dice que es como un gato acechando el agujero de un ratón. Estás despierto, esperando, pero en ese intervalo no existen pensamientos. Tal vez hayas oído que limpiar la mente de pensamientos cuesta muchos años de ardua práctica, sin embargo tú acabas de hacerlo en cuestión de segundos.

Por favor, realiza este ejercicio varias veces más. Puedes utilizar otras preguntas, del tipo «¿de qué color será mi próximo pensamiento?» o «¿a qué se parecerá mi próximo pensamiento?». La pregunta no es lo importante, sino permanecer atento. La atención descubrirá el intervalo, el espacio entre pensamientos. Ese intervalo es conciencia pura. Puede ser fugaz, pero no por eso deja de aparecer. Al ir siendo consciente de esta pausa mental, ésta empezará a obrar su magia en ti.

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Ahora volvamos a nuestra tarea. Realiza este ejercicio durante dos o tres minutos más, volviendo a hacerte la pregunta cada quince segundos aproximadamente. Pon atención al intervalo cuando aparezca. Búscalo cuando no lo haga. En tan solo unos pocos minutos, te darás cuenta de que tus pensamientos están más sosegados y tu cuerpo más relajado.

¿Cómo es esto? No era tu intención relajarte o sosegarte. Pero ha sucedido de manera natural, sin que lo buscases. ¿Por qué ser consciente de la conciencia implica una diferencia tan grande en el modo en que sentimos y nos comportamos? Al ser consciente eres capaz de contactar tus pensamientos a niveles más refinados y sutiles. Cada nivel ofrece más orden y energía. El intervalo que percibiste entre los pensamientos fue la experiencia de la no-experiencia que mencioné antes. Esa no-experiencia era conciencia pura

Medita durante un minuto, haciéndole una pregunta distinta cada quince segundos a la mente, con frecuencia durante el día. No tardarás en ser consciente del espacio que descubres entre tus pensamientos incluso mientras realizas otras actividades, como hablar o conducir. Si no tuvieras nada más que hacer que observar con regularidad este breve intervalo entre pensamientos, con el tiempo notarías más energía, menos estrés e incluso mayor fluidez en tus relaciones con los demás. Incluso podrías observar un humor más ligero, cercano a la picardía. Sentirse bien es divertido. Esta percepción es la base de experiencias futuras más profundas y satisfactorias. Pero este ejercicio vale la pena en sí mismo. A continuación ampliemos nuestro conocimiento de la fuente del pensamiento a fin de aprovechar sus beneficios en profundidad

El intervalo entre los pensamientos es la experiencia de la no-experiencia.

Esa no-experiencia es conciencia pura. 

 


Extraído del libro “La curación cuántica” de Frank Kinslow

El optimismo, clave en la curación de la anorexia de tu hija

El optimismo es una habilidad que se aprende. El optimista no nace, se hace.

Optimista es aquel que se sabe responsable de lo que le sucede, y se pregunta qué puede hacer él para modificar la situación.Las personas que ven y piensan de forma negativa se sienten impotentes ante el mundo, y esperan que las cosas cambien solas

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Ser positivo ante el TCA es tener claro que nuestra hija se curará, pero que para ello debemos preguntarnos cada día si podemos afrontar de otro modo los problemas.

Es enfocarnos en los adelantos, por pequeños que sean. Si ahora nuestra hija se sienta a la mesa, aunque aún no coma prácticamente nada, lo valoraremos y nos sentiremos felices por este pasito caminado. Centrarnos en lo positivo nos evitará desarrollar una depresión o un ataque de ansiedad.

Pensar en positivo es como llevar una luz a la oscuridad. En una habitación oscura si vamos con la luz podemos ver mejor.Ante las adversidades y problemas nuestra mejor arma es el optimismo.

Como decía Winston Churchill “El optimista ve la oportunidad en toda calamidad, mientras que el pesimista ve la calamidad en toda oportunidad”

Si somos pesimistas o negativos nos sentiremos impotentes ante los acontecimientos. Siendo positivos desarrollaremos una sensación de logro, que evita debilitarnos ante las situaciones negativas.

Los padres optimistas consiguen ayudar mejor a una evolución más rápida y una curación más completa en la enfermedad de sus hijas. Esto es debido a que tanto el optimismo como el pesimismo se convierten en “profecías autocumplidas”. Si pensamos en positivo obtendremos objetivos positivos, si tememos tanto que ocurra algo que no dejamos de pensarlo, finalmente nos conduciremos a ello, viniendo el desastre.

Un recurso muy efectivo: Usar afirmaciones positivas

Las afirmaciones son frases positivas que ayudan a mantener en foco el poder y la capacidad de crear lo que se desea. Se expresan en tiempo presente, por ejemplo, “Mi hija está curandose y yo soy feliz”.

Dado que los pensamientos crean la realidad, mientras hacemos afirmaciones positivas comienzan los cambios positivos, porque sembramos la confianza en ello.

Para que sean eficaces debemos emplear palabras que nos resulten familiares y que expresen adecuadamente nuestros deseos. Cuánto más nos creamos nuestras afirmaciones positivas, mejores resultados tendrán.

La mayoría de las afirmaciones comienzan con “Yo… “, por ejemplo, “yo me siento a salvo y tranquila”. Es muy importante repetirlas muchas veces. Así irá reprogramando su mente, para llegar a pensar así y a medida que lo hace crea cambios en su vida que coinciden con esta nueva realidad interior.

Utilice su respiración. Repetiremos la auto-instrucción al inspirar y otra vez al exhalar. Enseña a tu hija este método para que ella también luche contra sus pensamientos negativos.

Ten calma y paciencia, confía en el proceso

Alimentación consciente o inconsciente

Nadie es indifente a la comida. Todos la necesitamos, todos “dependemos” de ella.

Nuestra forma de comer tiene raíces en la niñez: de bebés obtenemos las primeras sensaciones a través de la alimentación, y así nos sentimos queridos, sostenidos, cuidados, satisfechos y nutridos.  La seguridad nos llega a través de la leche de mamá y aprendemos a recibir amor y amar con éste vínculo. Anna Freud acuñó el término “amor estomacal” para describir la temprana vinculación del bebé a los padres que lo alimentan. La relación con la comida nos remite por ello a la madre, puesto que el alimento es el vehículo del amor maternal.

Nuestras primeras experiencias con la alimentación están intimamente relacionadas con nuestra sensación posterior de confianza, dependencia, seguridad,amor…

Por la comida no sólo llega el amor de la madre, también el alivio del malestar  y la llegada del placer.  El chupete sustituye a la comida y nos calma de niños. Después desarrollaremos otras conductas para encontrar ese alivio: las golosinas, comidas entre horas, tabaco, alcohol…

Asociamos la comida a muchas emociones, buenas y malas. Con la boca nos relajamos o nos activamos. Cuando el amor no llega a nuestra vida, lo sustituimos con comida. Si llega exceso de amor (sobreprotección) dejamos de comer. Cuando comer se convierte en la fuente principal de felicidad, o incluso la única, estamos ante la presencia de un problema.

Cuando la comida es un problema ya no se puede sistinguir la genuina hambre de alimentos de otros “anhelos disfrazados”. El hambre es una señal que proviene del interior de nuestro cuerpo, pero en muchas ocasiones ya no sabemos cómo escucharla

La alimentación emocional afecta y determina la alimentación física, el alimento y el afecto se entremezclan. La alimentación emocional significa “tener hambre desde el corazón” y no sólo desde el estómago. La comida alivia los sentimientos intensos, se transforma en un analgésico o un anestésico para los momentos de dolor. La tristeza, la ansiedad, la frustracción elevada, el estrés continuado y las situaciones traumáticas pueden llevarte a un estado de vulnerabilidad que se expresa en una alimentación insconsciente.

Los ejemplos extremos de la alimentación inconsciente serían los trastornos de la conducta alimentaria:

La anorexia o infraalimentación

La bulimia o alimentación caótica

Y el Trastorno por Atracón o sobrealimentación

Cuando el espíritu se silencia, el cuerpo habla. En muchas ocasiones expresamos con nuestros cuerpos y síntomas lo que no podemos pronunciar con palabras o no queremos ver. Entonces un trastorno de la conducta alimentario (anorexia, bulimia…) se emplea como vehículo para comunicar lo que no podemos expresar. El lenguaje de la comida, la delgadez y la gordura es un lenguaje simbólico, inconsciente, que expresa nuestros sentimientos de vacío y abundancia, de vulnerabilidad o protección, de impulso o control.

Los síntomas de los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA) sirven como una burbuja protectora donde no se sufre. Antes de pincharla es necesario crear nuevas burbujas de calma con recursos como la meditación, técnicas de asertividad para relacionarse mejor, redes sociales y de ocio y un ego fuerte que pueda sostener las bolsas de dolor con las que se va a encontrar.

Una obsesión con la gordura oculta y desplaza un profundo dolor emocional al que no se quiere ni se puede mirar. La obsesión con la comida y la gordura es la mejor manera que nuestro inconsciente ha encontrado para no ponernos en contacto con nuestra verdadera vulnerabilidad

Lo que en un inicio es una solución para expresar emociones (no comer o comer en exceso), se termina transformando en una enfermedad que anula a la persona, la bloquea y la impide desarrollarse y ser feliz.

La curación es plenitud de conciencia. La enfermedad es un regalo para que podamos equilibrar nuestro Ser. La enfermedad es sólo una oportunidad para reestablecer nuestro equilibrio. Necesitamos descender a nuestros abismos para recuperar los tesoros de la vida. La caverna en la que no queremos entrar es la fuente donde surge la fuerza y el poder.

Libro “Trastornos de Alimentación” de Tatiana Muñoz

Este libro, de nuestra psicóloga Tatiana Muñoz, expresa de una manera sencilla y concreta en qué consisten la anorexia y la bulimia, el porqué de su aparición y la forma de abordar sus síntomas. Pretende ser una ayuda para padres, … Sigue leyendo